En 1999 los toros protagonizaron una de su campañas más recordadas en la B. Tras clasificar en el cuarto lugar, Osorno ascendió al vencer a Cobresal.

De izquierda a derecha. Arriba: Mauricio Giganti, Luis Casanova, Luis Noé, Mauricio Soto, Javier Miglaccio y Cristián Riadi. Abajo: Patricio Baraona, Juan Carlos Aguilar, Luis Hicks, Jaime Muñoz y Marco Olea.
Luego del descenso de Provincial Osorno en 1998, el ánimo de los jugadores, hinchas y dirigentes quedó por los suelos. Con obligaciones económicas por resolver, el “barco” se quedó casi sin tripulantes para encarar una nueva temporada en la Primera B. Fue ahí cuando Rubén Marcos Peralta decidió tomar el toro por las astas y se convirtió en el timonel del club.
Con un presupuesto restringido (la planilla no superó los 12 millones), el DT Gino Valentini apostó por un plantel joven. ¿Los augurios de los expertos? Que Osorno estaría durante varios años en la Segunda división.
Los primeros resultados no fueron los mejores. En el estreno en el Parque Schott, los toros cayeron por 5-4 frente a Ñublense. Sin embargo, en ese mismo partido comenzaron a destacar varios jóvenes que darían de qué hablar durante el año.
Uno de ellos fue Marco Olea, quien llegó a préstamo junto con Mauricio Cataldo desde Audax Italiano. El “Caballero del gol” se destaparía en la Décima región transformándose posteriormente en el máximo anotador del campeonato con 22 conquistas.
Un torneo durísimo
Ese año, el certamen se dividió en dos etapas. La primera, una fase zonal en la que los toros compitieron en el Sur. Tras 12 partidos, Osorno sumó 18 puntos y ocupó la segunda casilla junto con Colchagua. El primer lugar fue para Unión Española, un cuadro que había invertido muy fuerte para regresar a la Primera división.
Después llegaría la parte más dura: un campeonato de dos ruedas todos contra todos. Los lecheros iniciaron su periplo con 10 unidades (el puntaje obtenido en la primera fase se dividió por dos y se bonificó por la ausencia de Deportes Temuco) y nuevamente chocaron con Ñublense en el “debut”. Esta vez ganaron los toros 2 a 0. Y en Chillán.
Con el correr de las fechas, Valentini consolidó un equipo que siempre se mantuvo en posiciones de pelear por el ascenso. Es más, sólo en cuatro de las treinta fechas bajó del cuarto lugar. Sin embargo, equipos como Unión Española, Santiago Wanderers y Everton (todos ellos terminarían ascendiendo) se escaparon en la tabla. Así, la opción de subir a Primera división se centró en la Liguilla de Promoción.
Tiempos de hazaña
Con la cuarta casilla asegurada, Osorno recibió a Cobresal en el partido de ida de la Promoción. Como siempre el favoritismo corría por cuenta del equipo de la división de Honor. El domingo 19 de diciembre el Parque Schott estaba repleto: 8.714 espectadores se controlaron en el recinto de Cochrane.
El equipo de Valentini salió a la cancha con Javier Miglaccio; Patricio Baraona, Luis Hicks, Cristián Riadi, Juan Carlos Aguilar; Mauricio Soto, Luis Casanova; Marco Millape, Jaime Muñoz; Marco Olea y Luis Díaz.
El volante cobresalino Víctor Retamal silenció el estadio cuando abrió la cuenta a los 24′. Pero Osorno empataría a pocos minutos del descanso. A los 41′, Muñoz anotó de penal y le devolvió la vida a los hinchas. En el segundo tiempo, los mineros nuevamente se pusieron en ventaja (Rodrigo Núñez a los 59′), pero Marco Olea en menos de dos minutos se encargó de dar vuelta el marcador (65′ y 66′).
El 3-2 no daba para confiarse y a los 69′, Retamal volvió a empatar. La desilusión se instaló nuevamente entre los osorninos, hasta que el experimentado Mauricio Soto anotó el definitivo 4-3, a sólo siete minutos del pitazo final. Épico.
Sólo 72 horas más tarde, Osorno estaba en El Salvador. El poco descanso, la altura y la ventaja de sólo un gol mantenía el favoritismo en manos de Cobresal. Esto se ratificó a poco de comenzar el cotejo. A los 15′ Juan Cisterna se matriculaba con el primer gol. La ventaja de los toros se había esfumado en el desierto.
Poco antes del descanso el propio Cisterna se iba expulsado del partido. La oportunidad la aprovechó Olea, quien puso el 1-1 justo en el minuto 45′.
En el complemento Osorno mató con sus contraataques. A los 51′, el curicano Luis Díaz llegó sin marca hasta la entrada del área y con un remate ajustado batió a Antonio Zaracho. Jaime Muñoz repetiría la gracia a los 60′: quitó un balón en el sector local y con un disparo alto desató la euforia de la veintena de hinchas osorninos que llegó hasta El Salvador.
El descuento de Rodrigo Núñez (70′) puso la cuota de incertidumbre. Pero Osorno no iba a dejarse arrebatar lo que tanto le había costado. Los jugadores apretaron los dientes y defendieron con todo el marcador. Hasta que Rubén Selmán pitó el final del duelo. La hazaña estaba consumada.
La dedicación de Gino Valentini no tardó en escucharse ¿El destinatario? Rubén Marcos, quien agobiado por los problemas de salud (y también por las dificultades económicas del club) había abandonado la testera osornina unos meses antes. Además, y pese a sus deseos, no había podido viajar al norte.
Una mezcla casi perfecta
Ya está dicho. Osorno debió enfrentar ese torneo con un plantel mayoritariamente joven. Sin embargo, con el correr de las fechas el arribo de algunos jugadores experimentados le dio a los toros la solidez necesaria para aspirar al ascenso.
El dueño del arco era Javier Miglaccio. A pesar de su fuerte tendencia a dejar escapar los balones, el uruguayo se consolidó como uno de los pilares del equipo. En la defensa, el capitán Luis Hicks fue un verdadero patrón, siempre bien acompañado por Cristián Riadi, Patricio Baraona (3 goles) y el “Duro” Juan Carlos Aguilar. Este último se dio maña para convertir cuatro anotaciones.
En el medioterreno, Mauricio Soto (3 goles) y Luis Casanova (2) le dieron poder de recuperación a la oncena. Y lo mejor: colocaron la siempre indispensable cuota de experiencia. Más arriba, Jaime Muñoz (9) y Marco Millape (2) hicieron una muy buena sociedad. Mauricio Cataldo (4) también aportó con su talento cuando le tocó entrar.
La ofensiva de Osorno sí que era de temer. Marco Olea (22) fue un verdadero dolor de cabeza para los rivales. Y cuando fallaba, Mauricio Giganti (7) hacía lo suyo. La posterior incorporación de Luis Díaz (4) le dio más chances al equipo de Valentini. Con una velocidad endemoniada, el curicano se transformó en el complemento perfecto para Olea.
Sin ser un equipo brillante, la generación del 99 consiguió uno de los logros más importantes de Osorno. El tercer ascenso de los toros al fútbol de honor quedó marcado por la hazaña del norte y por un plantel que logró sobreponerse a sus ripios y a los problemas económicos del club.
Texto: Juan Pablo Pérez
Fotos: Revista Don Balón / Diario El Mercurio



23/01/2009 a las 17:48
necesitamos experiencia para el equipo de este año, y asi ver si logramos algo, pero ahora en ves de dejar en el equipo a los historicos los dejan ir, como el oso Nuñez, el era uno que podria haber aportado experiecnia como lo hacia jaime muñoz el 99.
esperemos novedades buenas para las proximas semanas!!
23/01/2009 a las 22:10
Brillante
24/01/2009 a las 10:54
Juan Pablo gracias por hacernos recordar grandes momentos !!!!
24/01/2009 a las 12:27
Buen recuerdo Juan Pablo Gracias!!!…a todo esto, puta que era linda esa camiseta
27/01/2009 a las 22:20
:O Aguilar notable defensa! enrealidad todos eran mega buenos! C:
29/01/2009 a las 18:51
YO ESTUVE EN EL 4X3 EN EL PARQUE……..Y EL ULTIMO GOL DE SOTO EN EL ARCO NORTE LO GRITE A RABIAR WEON……..DESPUES DE ESE GOL Y VIENDO LA ACTITUD DE LOS MUCHACHOS SUPE QUE LO DEL SALVADOR IBA A SER UN TRAMITE…….UN EQUIPO CON WEBOS ESE……
01/03/2009 a las 18:15
Gracias por recordar lindos momentos con la camiseta que me vio nacer como jugador profesional,muy bien redactada y exelentes detalles de aquella magistral campana que culmino positivamente gracias al esfuerzo y las ganas de llevar a una institucion que siempre se ha merecido estar en primera division.
La verdad bonitos recuerdos…muchas gracias.
Luis “chino” Hicks
09/03/2009 a las 15:01
Luis, qué gusto que hayas podido leer esta nota que recuerda una de las grandes hazañas del club. Espero que tu carrera vaya viento en popa y que ojalá regreses pronto al club que te vio nacer.
Un abrazo, Juan Pablo Pérez G.
09/03/2009 a las 16:55
GRANDE CAPITAN…..NO PIERDA EL CONTACTO CON ESTEE PUÑADO DE HINCHAS QUE LOS RECUERDA…
09/03/2009 a las 21:03
saludos chino, espero verte vistiendo la camiseta de los toros en un futuro no muy lejano!!
saludos
11/03/2009 a las 17:09
lucho hicks!!!! mucha suerte compadre y a ver si te vemos de nuevo jugando por Osorno, abrazos
07/06/2009 a las 12:06
Linda la nota,muchos recuerdo,pero faltó mencionar algo muy importante ese equipo no viajó solo tambien lo hicieron 3 sacrificados hinchas,en los cuales me incluyo.
19/06/2009 a las 07:33
Fue una gran e inolvidable temporada esa, mucha gente y con gran compromiso por lo que se estaba haciendo, lástima que hoy en día la realidad es otra.